El acoso escolar es uno de los tópicos que vienen tomando más protagonismo en los medios, especialmente luego del lanzamiento del videojuegos como Bully. Del otro lado está Piopá una aventura desarrollada en España que invita a desinhibir a los chicos para que se sientan cómodos y muestren su personalidad para poder detectar la existencia de rasgos de abuso escolar. Los expertos creen que la edad para hacer este tipo de test se sitúa entre los 7 y los 9 años.

“Cuando a un niño o mayor les presentas un test adoptan un rol defensivo, pero cuando el joven juega se desinhibe y va a contestar natural a lo que se le pregunte”, relata Francisco Blázquez, creador de Piopá.

Argumento:

El juego comienza narrando como un mago convierte a un personaje en un extraño ser llamado Piopá. A lo largo del juego, “de manejo sencillo e intuitivo”, el jugador va completando distintas pruebas que van generando un perfil. Esta información queda almacenada en la compu, protegiendo la identidad del menor, para poder ser examinada por psicólogos.

Los creadores de Piopà comentan que para no generar mayor incomodidad, el jugador saldrá siempre ganador de todas las pruebas.

En medio de las eternas discusiones sobre si los juegos son o no adictívos, aquí un buen ejemplo de como la familiarización con las compus pueden aportar positivamente. ¿Pero está bien reemplazar a los humanos por maquinas, o se los está complementando? La discusión está planteada.